Hoy recomendamos… Tortos de maíz (Asturias)

tortos asturianos

La semana pasada presentamos un plato típico leonés, como recordaréis, y hoy no hemos querido viajar muy lejos de la vieja capital del reino. Nos quedamos en Asturias, región prima hermana de León, y que se caracteriza por ofrecer toda la variedad gastronómica que queramos, y más.

Hoy os presentamos un producto asturiano muy sencillo, el acompañamiento perfecto para otros platos más contundentes. Hablamos de los tortos de maíz. Como su propio nombre indica, son una especie de tortitas hechas con harina de maíz y posteriormente fritas. Es la opción perfecta para sustituir el pan y acompañar cualquier tipo de guiso, embutido, queso o unos sencillos pero siempre perfectos huevos con patatas.

Los tortos de maíz recuerdan de manera inevitable a la cocina mexicana, país cuya gastronomía alberga como producto principal a este alimento, el maíz. No obstante, los tortos han evolucionado a la española, convirtiéndose en el acompañamiento que no puede faltar. A pesar de que en la actualidad se consumen durante todo el año, en su origen solían hacerse únicamente en épocas de matanza.

Cómo se hacen los tortos asturianos

Los ingredientes que necesitaremos son harina de maíz, agua, sal y aceite de oliva virgen. En primer lugar, se añade sal al agua y se templa. En un cuenco aparte tendremos la harina de maíz fina (la cantidad dependerá del número de tortos que queráis hacer), al que le iremos incorporando el agua salada poco a poco. Mientras tanto, habremos de amasar la mezcla. El amasado tiene que ser suave y constante hasta obtener la textura de la masa deseada (preferiblemente una masa fina). Una vez la tenemos, dejamos reposar la masa. Después, hacemos bolitas con ella, y con ayuda de un paño o del propio aceite las aplastamos para aplanarlas. Finalmente, se freirán en aceite bien caliente para que queden más crujientes. Y listas.

Esta receta vuelve a poner de manifiesto que, en cuestión de gastronomía, la sencillez es muchas veces la mejor aliada. Más cuando hablamos de recetas tradicionales. Además, al ser la harina de maíz el ingrediente principal, es una receta apta para celiacos y muy fácil de hacer en casa. Así que ya sabéis, podéis coger a los más pequeños, a los que amasar les suele encantar, y pasar un rato divertido que luego culminaréis probando vuestros propios tortos.

 

Dulces que debes descubrir

Stroopwafels_01

¿A quién le amarga un dulce? Esta es la pregunta que muchos nos hacemos cuando se apoderan de nosotros las ganas inmensas de probar azúcar, como si no fuéramos capaces de continuar el día antes de disfrutar de este pequeño placer. Pero, ¿qué solemos elegir para satisfacer el ansia? Existen multitud de dulces desconocidos por la mayoría, que son artesanos, naturales y que tienen un sabor mucho más característico que una simple galleta o una común magdalena. A continuación os presentamos algunos:

Amelias: son hojaldres de mantequilla artesanos rellenos de cabello de ángel natural. Esponjosos, muy ligeros y perfectos para acompañar al café. Javier Losada, de Hojaldres Nazaré, es el repostero leonés que les da forma.

Nicanores de Boñar: aunque cada vez va adquiriendo más fama, sigue siendo un dulce que sorprende a quienes lo prueban. Es también un hojaldre artesanal cuya receta centenaria de Nicanor Rodríguez guarda un secreto que solo conoce la familia, que ha ido heredando la fábrica de nicanores. Por tanto, no intentéis hacerlo porque no os va a salir igual que los originales. Estos hojaldres son sumamente delicados, nada pesados, y están recubiertos de azúcar. La mejor forma de disfrutarlos es bañándolos en un poquito de chocolate negro fundido. Simplemente deliciosos.

Stroopwafels: no solo España tiene buenos dulces; en este caso, Holanda nos deja los stroopwafels, un dulce compuesto por dos láminas de galleta unidas por caramelo (no obstante, también hay stroopwafels con otros rellenos). El truco para disfrutar de ellos es el siguiente: se debe colocar cada par encima de la taza de café o té caliente durante 1 minuto. De esta forma, el calor derretirá el caramelo que contiene el stroopwafel. Una idea original para sustituir las típicas pastas de té.

Sorbitos de chocoliva: este es el colmo de la originalidad, donde se unen dos maravillas de la naturaleza: el chocolate y el aceite de oliva. Son unos vasitos de chocolate negro en los que se vierte un poquito de aceite de oliva virgen extra. Además, van acompañados por ingredientes como sal, plátano liofilizado o chile seco, lo cual contribuye a hacer aún más placentera la experiencia de probarlos. Los sorbitos de chocoliva son, también, una idea divertida para compartir con tu pareja o con tus amigos.

Estos son tan solo 4 de los muchos dulces originales que existen, y de los cuales os hablaremos más adelante en este blog. De momento, tenéis deberes: probar los cuatro y decirnos cuál os ha gustado más.

 

Hoy recomendamos… Cecina de chivo entrecallada (León)

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Buenos días a todos. Hoy estrenamos esta pequeña sección, “Hoy recomendamos“, cuyo objetivo será acercaros los platos más típicos de diferentes regiones e incluso países. En ella trataremos de abrir el abanico y no quedarnos en los platos más conocidos, sino indagar en las recetas igual de representativas pero quizá menos extendidas. Y, como no podía ser de otra manera, empezamos con nuestra tierra, el origen de DeliK2: León.

La gastronomía leonesa cuenta con una amplia variedad de productos, eso es indudable. En cuanto pensamos en León se nos viene a la cabeza “cuchara”, “guisos”, “embutidos”, y un largo sinfín de palabras que a muchos nos hacen babear solo de imaginarlas. Hoy queremos acercaros un plato típico de una región de León, Vegacervera: la cecina de chivo.

¿Qué es la cecina de chivo?

León es la cuna de la cecina, y Vegacervera lo es de la cecina de chivo. Resulta un plato de fácil preparación, con un altísimo aporte energético y, sobre todo, delicioso. Eso sí, dosificad su consumo, si podéis… Pero vamos por partes. ¿Qué es el chivo? El chivo es la cría de la cabra, desde que no mama hasta que llega a la edad de procrear (definición según la RAE). La cecina de chivo puede elaborarse de dos maneras: la pata trasera, que se cura y se lonchea para consumir en crudo; y el resto de elementos, que son los que conforman la cecina de chivo entrecallada, cocidas con la longaniza del animal.

La preparación de la cecina de chivo entrecallada es relativamente sencilla: se pone a remojo un día antes; se coloca en la olla junto con la longaniza, cubiertas de agua; se cuece entre 1 hora y cuarto y 1 hora y media; y se emplata. Sin embargo, el “yoquesequé” que le dan en Vegacervera hace que la suya sea inigualable…

En cualquier caso, no dejéis de probar este manjar tan exquisito y representativo de la gastronomía leonesa. Y  tranquilos, aún nos queda mucho que recomendaros sobre la misma y sobre muchas otras, no desesperéis. Mientras tanto, sed felices.

El té blanco, el gran desconocido

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¡Buenos días! Hoy queremos hablaros de un producto que se va haciendo cada vez más hueco entre los hogares españoles: el té. Sin embargo, no vamos a hablar de esta bebida de forma general. ¿Quién no ha oído hablar del té rojo, negro y verde? Aunque estos tipos son los más conocidos en nuestro país, hoy nos centramos en el té blanco, no tan común por el momento pero con propiedades que os llamarán la atención y, esperemos, os despierten la curiosidad.

El té blanco se cultiva principalmente en China, y su principal característica es que es un té no fermentado y que no sufre torrefacción o tostadura. Los brotes se recogen en primavera, justo antes de que se abran, de forma que en ellos se concentran todos los beneficios de la planta. El té blanco tiene, esencialmente, propiedades antioxidantes, debido a la alta cantidad de polifenoles que contiene (unas tres veces más que el té verde). Esta potencia antioxidante ayuda a nuestro organismo a producir más defensas y a combatir los radicales libres, encargados de la oxidación de las células.

Otro de las puntos importante del té blanco es que, aunque tiene cafeína, tiene un efecto estimulante pero relajante; es decir, te mantiene despierto pero relajado. Asimismo, es especialmente recomendable para personas cuyos niveles de colesterol LDL son altos, pues el té blanco los reduce. También es perfecto para completar cualquier tipo de dieta adelgazante o depurativa, ya que no contiene calorías y promueve la eliminación de grasa.

Existen muchas variedades de té blanco, cubriendo así toda la gama de gustos de los consumidores. Sin duda, la mejor opción para descubrir cuál encaja más en nuestra cocina es ir probando poco a poco todos. Asimismo, el té blanco se comercializa también aromatizado, para aquellas personas a las que les gustan las mezclas de sabores. Desde los más dulces (coco, caramelo) hasta los más tropicales (lichi).

Definitivamente, no hay razones para no probar el té blanco y comprobar sus beneficios en nuestro organismo. Por todos es sabido que somos lo que comemos, y si nos cuidamos por dentro, nos estamos cuidando por fuera.

Descubriendo productos: licor de leche Güela Manuela

licor leche panacota

Hola a todos de nuevo. En esta ocasión, queremos hablaros de una curiosidad gastronómica que probablemente desconozcáis: Güela Manuela. Tras este divertido nombre se esconde un producto único en España, el licor de leche. Vamos a descubrir qué es, cómo se obtiene y, sobre todo, cómo se consume.

Este licor, 100% artesanal, se produce en un pueblo leonés, y su receta original pertenece a la familia De Celis, quienes actualmente continúan expandiéndolo por la geografía española. Lo primero que llama la atención es su color. Toda lógica haría pensar que vamos a ver un líquido blanco, cuando lo que nos encontramos es algo transparente que nada tiene que ver con la leche. Esto se debe a que, tras la maceración, pasa por un filtrado cuyo objetivo es desechar los residuos; entre ellos, la caseína, una proteína láctea que le da el color característico. Otra curiosidad sobre este licor es que se obtiene por maceración en vez de por destilación, mezclándose a partes iguales alcohol y leche de vaca.

Pero vamos con lo más importante: cómo se utiliza el licor de leche. Evidentemente, los más valientes pueden bebérselo de un solo trago y solo, siempre que esté muy frío. Sin embargo, los propios productores del licor nos dan una serie de ideas de cócteles que tienen un sabor espectacular. Doy fe.

Güelajito: se incorpora la hierbabuena (12 hojas), el azúcar (2 cucharadas), la lima (10 ml) y el licor de leche (60 ml). Se remueve todo y se añade el sour mix (120 ml de agua, azúcar y limón). Se añade el hielo picado y se agita todo junto.

Güelaquiri: incorporar 1 pieza de fruta de la pasión, 2 cucharadas de azúcar, 60 ml de licor de leche, 120 ml de sour mix y hielo picado, hasta lograr una textura homogénea.

Whitegüela Russian: en una cocktelera, incorporamos 60 ml de licor de leche y 60 ml de licor de café. En una segunda cocktelera, incorporamos 60 ml de nata. Incorporamos hielo picado en las dos y mezclamos. Para la presentación, utilizamos una copa de Martini, donde ponemos la mezcla de los dos licores, seguida de una capa de la mezcla de hielo y nata. Listo para catar.

Otra de las delicias que hemos probado con el licor de leche, idea también de sus creadores, es una pannacotta tradicional a la que se le añade un poco de licor, y el resultado es sencillamente espectacular.

No obstante, la versatilidad de esta bebida es muy amplia. La diversión real radica en que experimentéis vosotros mismos e inventéis nuevas recetas que despierten todos los sentidos del comensal. Postres, bebidas, platos fríos… Eso sí, luego nos las dais para que podamos probar vuestras creaciones. ¡Que lo disfrutéis!