Frutos secos: recomendaciones nutricionales

frutos secos

La Fundación Española del Corazón establece una serie de informaciones y recomendaciones nutricionales acerca de uno de los alimentos más habituales en nuestras casas: los frutos secos. Hay muchas versiones en torno al consumo apropiado de este producto; sin embargo, para saber cuál es la cantidad indicada es preciso tener en cuenta otros datos, como la edad, el peso o el tipo de dieta de cada individuo.

Los frutos secos son todos “aquellos cuya parte comestible posee en su composición menos del 50 por 100 de agua”, según define el Código Alimentario Español (CAE). Asimismo, tienen un bajo contenido en hidratos de carbono (a excepción de las castañas, cuyo contenido es mayor), y tienen altos niveles de proteínas y grasas mono y poliinsaturadas.

Los minerales como el potasio, el hierro, el fósforo, el calcio o el magnesio también están muy presentes en su composición. Sin embargo, los frutos secos no son productos ricos en vitaminas, salvo la vitamina A.

Debido a sus altos índices proteínicos, son un buen sustituto de cualquier proteína animal. No obstante, es conveniente no abusar de ellos debido a su alta ingesta calórica, especialmente cuando estamos tratando de adelgazar mediante una dieta, cuyo consumo debería ser controlado por un endocrino.

Los frutos secos ayudan también a reducir el colesterol LDL, ya que son ricos en ácidos grasos insaturados que sustituyen a los saturados. Otro de los beneficios de los frutos secos es su contribución a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares.

El desayuno es el momento ideal para incluirlos, ya que constituyen una buena fuente de energía para afrontar el día. La cantidad diaria recomendada, grosso modo (y pudiendo esta variar en función de las características físicas de cada uno), es de 3 a 7 raciones semanales, siendo cada ración de unos 25 gramos.

El periodo de recolección de frutos secos en España suele comenzar en septiembre, mes en el que la nuez, la almendra, el pistacho y la avellana se recogen. Ya en noviembre se recolectan los piñones.

Paula Guerrero

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